Delirio por un beso
Adriana Zerda-Egan
Como un ladrón que deslizándose en puntillas
hurta con acierto los tesoros de lujosa mansión
has allanado cauteloso el laberinto de mi alma
y quebrantaste la callada intimidad donde duerme mi pasión
Vulnerable ante el encanto de tu pluma y tus poemas,
indefenso en la intemperie, mi espíritu arrebatado de gorrión
deja escapar para ti lo que jamás varón alguno ha ostentado
al ofrecer de mis labios la prenda que entregaré como un don
Un beso casto y recatado, sobre la piel de tu mejilla
un beso tierno, para despojar a tus ojos de su luz y su fulgor
un beso ardiente con mi respiración ahogada en tu cuello
y uno embriagante en tus labios ausentes de candor
No imaginó mi mente alzar tal inquietud en el aire
o despertar con un beso, en tu corazón tan volátil emoción,
para que enredes entre los versos de tus gráciles poemas
nuestra sensualidad y dulzura, plenamente hechas canción
Has calado con tu esencia en el centro de mis huesos
dejando una cicatriz que no podré jamás borrar
me has tatuado para siempre en la memoria
tu historia, tu alma noble de poeta y tu excelsa virilidad
En las noches frías vaga mi pensamiento llenándose de ti
evocando cada instante que en la distancia he pasado a tu lado,
mi boca sedienta en la oscuridad busca tus labios al fin
y me entrego al ensueño de tus brazos firmes y alocados
Quién eres tú, Señor inquietante invasor de mis secretos
qué quieres de mí, qué tanto buscas, no ves que no estoy en paz?
cómo arrancarte a estas alturas de mi piel, de mis horas, de mis sueños
cómo negarte esta boca que todavía locamente te quiere besar
Quiero creer en los sentimientos que me callas
sentirme segura de tantos caminos que conmigo quieres andar
más no consigo olvidar que a pesar del empeño no eres mío
y que la larga espera, entre dudas aún puede durar una eternidad
Sólo cuando en frente de ti, pueda en tus ojos mirarme
tendrás mi alma desnuda clamando por tu amor,
y si tu corazón ha encontrado reposo en mi tímida presencia
tendrás no uno, sino mil besos que te inquieten y te postren
Delirante, siempre que decidas venir…
aguardando en lo profundo de mi boca, vacía ..... sin ti.
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